¿Se caerá el inodoro suspendido?
Aunque un inodoro suspendido esté montado separado del suelo, no se caerá.
Las principales razones son las siguientes: Un inodoro suspendido consta de dos partes: la taza de cerámica a la vista y el soporte metálico con el tanque, ocultos en la pared. La taza de cerámica se fija al soporte del tanque con dos pernos de acero de alta resistencia. El soporte distribuye aproximadamente el 70 % del peso entre las dos patas de apoyo, mientras que el 30 % restante se distribuye a la pared mediante anclajes. Por lo tanto, no existe riesgo de que se mueva, se desplace o se derrumbe, y puede utilizarse con total tranquilidad.
Además, el diseño portante de los inodoros suspendidos sigue el principio de transmisión de fuerza: la carga se transfiere eficazmente desde la zona del asiento al marco de acero mediante dos pernos de montaje de alta resistencia, lo que permite que toda la estructura soporte una carga de aproximadamente 400 kg.
En segundo lugar, los inodoros suspendidos han superado pruebas de carga que superan los 400 kg. Incluso una persona de 200 kg puede sentarse en ellos sin problemas. Esto ha sido verificado por usuarios en el extranjero.
Dado que la población de Europa y Estados Unidos suele ser mayor, los inodoros suspendidos han sido populares en los hogares europeos y estadounidenses durante muchos años sin que se haya registrado ningún caso de colapso. Además, en la vida real, muy pocas personas pesan más de 100 kg, por lo que su uso en el hogar no supone ningún problema.
En resumen, los consumidores pueden usar los inodoros suspendidos con confianza, sin preocuparse de que se derrumben.
